Consejos al preparar un documento para impresión

Seguro que más de una vez has impreso algún diseño y, después de todo el esfuerzo invertido en él, el resultado ha quedado hecho un cuadro… ¡en el mal sentido de la expresión! Para que esa pesadilla no se vuelva a repetir, te traemos unos cuantos detalles que debes cuidar:

Los colores.

Si dudas si eres daltónico o si es la impresión lo que ha salido mal, comprueba si olvidaste pasarlo al modo de impresión que emplee la impresora que vayas a usar: tintas planas o cuatricromía (CMYK). Controla las sobreimpresiones de color, ya que Illustrator e InDesing tienen activada esta opción por defecto al importar elementos de formatos diferentes. Y, si además quieres algún acabado especial, consúltalo previamente con la imprenta… ¡el que avisa no es traidor!

La sangre. 

Es imprescindible incluir la “sangre” en los elementos gráficos que se impriman pegados a los bordes para evitar que salgan cortados o con un filo blanco (filete). Por este motivo, no se recomienda colocar textos o logotipos muy pegados a los márgenes. En cualquier caso, para solucionarlo tan solo hay que extender fuera del documento los elementos de los bordes, entre 2 y 5 milímetros. ¡Así de fácil!

La resolución.

Comprueba que las fotografías e ilustraciones tengan la calidad necesaria para su correcta impresión (normalmente entre 200 y 300 píxeles por pulgada (ppp)) y que el fondo sea blanco para evitar agujeros en la imagen durante la impresión, a no ser que quieras mantener el color del papel o superficie donde se va a imprimir y busques imprimir solamente los objetos del documento, sin fondo.

La tipografía. 

Para evitar errores, traza las fuentes tipográficas, guarda las imágenes en PDF o entrega las fuentes utilizadas en archivos OTF; salvo si la fuente utilizada es Comic Sans, en cuyo caso los ordenadores están programados para su autodestrucción.

Imprimir en gran formato. 

Este caso es la excepción que confirma la regla de los 300 ppp mencionados anteriormente. Puesto que para la visualización óptima, según medida, la imagen se colocará a cierta distancia, una resolución entre 140 y 200 ppp será más que suficiente. A mayor tamaño, menor resolución será necesaria para obtener buenos resultados y además, conseguirás que el archivo no pese demasiado.

Imprimir negro enriquecido. 

Te sugerimos que, cuando tu trabajo tenga un fondo o una franja negra, enriquezcas ese negro con los otros tres canales CMYK para darle más fuerza, componiéndolo de 100% de negro, 25% de magenta, 25% de cian y 25% de amarillo. El resultado después de imprimir será un negro muy intenso.

Formato de archivos. 

El formato más recomendable para guardar tus trabajos es el PDF, ya que combina imágenes vectoriales, mapas de bits y texto, lo cual es una gran ventaja a la hora de imprimir. Por otra parte, tanto JPG como PNG son válidos para imprimir, la diferencia entre ellos reside en el uso para pantalla, ya que el PNG conserva las transparencias y una imagen en JPG, aunque contenga zonas transparentes, estas aparecerán en blanco. El formato EPS es necesario para diseños vectoriales, cuando se requiere el archivo original para poder modificarlo, ya que es posible ejecutarlo mediante diversos programas de edición. Por último, el formato TIF es muy útil en caso de que no se trate de un archivo final, ya que no solo permite imprimir o previsualizar, sino que también es editable.

¡Y hasta aquí las recomendaciones básicas! Si aún te queda alguna duda, no te cortes, pregúntanos a través de los comentarios o envíanos un email, ¡en Ejota Dsgn siempre estamos dispuestos a echaros una mano!

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